Mensaje Canalizado el Viernes 15 de Agosto del 2008
Villa Carlos Paz – Córdoba - Argentina
En presentación lo es, El ser que es convocado para dar palabras, y para dar el alcance que tienen las mismas, para que ello llegue a los corazones de tantos y tantos seres encarnados y que no provienen de la misma Tierra sino que provienen del Cosmos estelar, y aún, en esta vocación, tenemos a nuestros hermanos queridos, dormidos, desde su corazón, desde su mente, desde su conciencia.
Y este avocar, en el cual, he pedido autorización para este ingreso, y luego de tantísimo tiempo, de tantísimas eras, de tantísimos años por así decir, mi convocar lo es nuevamente, en este lugar, y a pedido de mi ser hacia los Ancianos, Consejos siderales, para que me permitieran dar estas palabritas, y me permitieran dar mi óptica de lo que Yo veo en la Humanidad y en la necesidad de esta misma humanidad.
Soy un navegante de los cielos, por tiempos y tiempos, y hoy se me ha permitido ingresar al tubo canalizador del ser que en recepción está de estas mis palabras, y puedo aseguraros hermanos míos, que tuve que entregar mi corazón en completo, para esta GRAN OBRA, que cuando me di cuenta la obra magnífica, que está asentada en vuestro planeta Tierra, para su Humanidad, para sus consiguientes seres convocantes, seres que ingresan en continuo para adornar vuestros seres, para acompañarlos, para ser ellos aquellos que, en un principio de este Planeta Tierra, tuvieron una convocación dolorosa. Y hoy, aún hoy están a la espera de la Gran magnificencia, que la Vida, la vida del Cosmos y de la Tierra, la vida de las Galaxias está proporcionando a estos seres, benditos seres y amados seres por todo el Universo.
Y a ellos es esta convocación, lo que habíamos hablado hace momentitos, de estos hermanos queridos, que aún hoy, todavía, en una pequeña obnubilación están.
Quiero deciros, que como Yo veo la humanidad, veo una humanidad deseosa de sacar de su corazón, las tapas que cierran su caja, esas tapas pesadas, que sienten la necesidad de sacarlas.
Y como Yo veo esta humanidad, esa necesidad debe de ser sellada, o blanqueada ,o procurada por todos aquellos que en conciencia tienen ESTA GRAN OBRA, que podríamos decir la GRAN OBRA DEL CRISTO, la gran obra de aquel caminante de hace dos mil años atrás, de aquel caminante que vio nacer este Planeta Tierra desde sus principios, y aún así, tuvo que esperar el mismo, el tiempo necesario para poder ingresar a este planeta, y el mismo entregar los tantos y tantos conocimientos, que más que conocimientos, fueron aquellos abiertos desde su propio corazón.
Y hoy, todos ellos están para ser entregados desde un punto a otro punto, desde el cenit, desde el Amor, desde el Norte desde el Sur, desde todo lugar, desde todo punto desde todo sentir, Y ello debe acontecer, Y más que debe, tiene que ser un sentir, Un sentir tan fuerte, que ese sentir acompañará a la luz, en este apoyo, en este aporte a la humanidad.
Y digo apoyo y aporte, porque no es nada más que ello.
Si la humanidad no toma conciencia, si la humanidad no extiende sus manos, si la humanidad solevanta su vista para ver lo que el Cosmos le entrega, difícilmente los cambios surjan por el Cosmos mismo, sino que esos cambios surgirán, y digo hermanos míos que van a surgir, desde los propios corazones de los hombres que han hecho su compromiso en la Tierra, desde aquellos que pernoctaron, que abrieron, que iniciaron el camino terrenal, hacia los tantos y tantos, que solo visitas son en este planeta, para la ayuda. Para ser. Para estar y para entregar en constante.
Y hoy mi convocación es ese, el despertar, el DESPERTAR de los tantos y tantos, que vienen de los cielos siderales, a dar conocimiento, que vienen de los cielos siderales a trasmitir su energía, a trasmitir su vibración, y ellos hermanos míos, aún están dormidos.
Pero más que todo, este gran evento, por así decir, cósmico, está poniendo los ojos en aquellos que vivieron, pernoctaron, en aquellos que fueron los creadores de la misma Tierra, que también en algún punto en obnubilación están.
Como Yo veo la humanidad, como Yo veo la Tierra. También veo otro punto muy importante, y es la Gran Luz que contiene, contiene y sostiene el planeta en su inmensidad, en su Amor , para entregar, para recorre el camino faltante de la Tierra, con su misma humanidad en sus hombros.
Esta humanidad, tendrá que acompañar, esta humanidad tendrá que despertar. Y por ello hoy estoy aquí en e este lugar para deciros que el despertar, no digo solamente de vosotros mismos, lo estoy diciendo del resto , ESTA EN VUESTRAS MANOS, en vuestro compromiso, en vuestros propios corazones, por eso hoy, es mi reconvenir, mi entregar, y mi dejar por así decir por unos momentos ese gran paseo por el Cosmos, porque me he dado cuenta que en este punto , en ESTE MAGNIFICO PUNTO, de lugar, de sitio o como quieran llamarle, está este bendito, hermoso, maravilloso Planeta Tierra, con una mano sostenida por ese Gran Ser hermoso, maravilloso que caminó hace dos mil años atrás. Y hoy está sosteniendo vuestros corazones con su mano ,y con su latir. Entonces amados queridos acompañad, por favor, acompañad en ese latir.
Que vuestro latir sea al unísono de ese latir que os convoca, de aquel que hizo su compromiso, que vió , que camino, y que pasó y sigue pasando por tantos sitios de esta hermosa maravillosa Tierra que os da y os ha dado siempre su vida, su amor, su eternidad, porque a ello es a donde vais dirigidos, y a la eternidad de la vivificación de la vida .Amen.
15.8.08
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